¿Qué visitar en La Carretera Austral de Chile?

Ya llevábamos 6 meses viajando desde Colombia, 6 meses desde que renuncié al trabajo de mis sueños para cumplir un sueño aún más grande: vivir viajando.

En ese momento ya habíamos recorrido 4 países de Suramérica con mochila, transportándonos en buses públicos, automóviles que nos recogían en el camino y quedándonos en hostales o haciendo voluntariado. Era el momento de entrar a Chile, habíamos decidido comprar una van (Chevrolet n300) para seguir nuestra travesía. La adecuamos para que fuera nuestro hogar y así nos ahorraríamos muchos gastos como el hospedaje, podríamos cocinar y transportarnos a nuestro ritmo, más tarde la llamaríamos La Clandestina.

La Clandestina me permitió hacer una de las rutas más espectaculares que hice durante todo mi viaje: La Carretera Austral Chilena. Una ruta conocida a nivel mundial por sus paisajes, montañas, lagos y senderos. Acá les contaré un poco más sobre esta ruta y cómo pueden hacerla de norte a sur, destinos que no se pueden perder y cuánto tiempo y dinero deben dedicarle a este viaje.

Mi travesía inició en la Isla Grande Chiloé, una isla al sur de Chile, desde allí, más exactamente desde la ciudad de Quellón, tomamos un ferry que nos llevó hasta El Chaitén, la entrada a la Patagonia Chilena.

Ferry de Quellon a Chaitén, Chile
En el Ferry desde Quellón hacia Chaitén. Precio por 2 personas y un auto: 100 dólares.

Chaitén

A los alrededores del Chaitén se encuentra uno de los parques nacionales más deslumbrantes del continente: El parque Pumalín, Douglas Tompkins. Este parque ofrece muchos senderos y zonas camping y lo mejor es que es gratuita su entrada (para dormir en las zonas camping debes pagar 8 dólares).

Mi recomendación es que vayas con tiempo, ya que el clima en la patagonia chilena es impredecible, yo, por ejemplo, tuve que esperar 4 días para que dejara de llover y poder hacer todos los senderos: Volcán Chaitén, Alerces Milenarios, Cascadas escondidas, Ranita de Darwin y mirador Ventisquero Amarillo.

Para movilizarse al interior del parque es indispensable tener un carro, aunque nos encontramos con muchos mochileros, en esta zona y en toda la carretera austral, haciendo dedo. Inclusive recogimos unos cuántos en mitad de la lluvia.

Volcán Chaiten, Chile
Volcán Chaitén, Chile

Ventisquero Colgante

Siguiendo hacia el sur, en medio de montañas, lagunas y vegetación verde, nos encontramos con el: Ventisquero Colgante. Una impactante masa de hielo que cuelga por una montaña. Aunque se puede ver desde la carretera, nosotros decidimos dormir cerca y caminar hasta él la mañana siguiente. Son dos horas de caminata por un sendero de barro, rodeando un río cristalino. Verlo de cerca es una sensación única, te transmite una energía muy poderosa. Esta es una parada que no se pueden perder en la carretera austral.

Ventisquero Colgante, Chile
Ventisquero Colgante, Carretera Austral, Chile – Precio: gratis

Futaleufú

Luego de ver esta maravilla natural, nos dirigimos hacia un pueblo que nos habían recomendado mucho: Futaleufú. Éste es conocido a nivel internacional por los deportes de río tales como el rafting y kayak. Para llegar es necesario un desvío de 70km de ripio, sin embargo, la tierra y el polvo se olvidan al ver las montañas y los lagos de la ruta, es como estar dentro de un documental de National Geographic o dentro de la película Jurasic Park.

En Futaleufú, a parte de rafting (el cual no hicimos porque era muy costoso para nuestro presupuesto), se pueden hacer varios senderos, en uno de ellos, dentro del Parque nacional Futaleufú, vimos, desde lejos, nuestro primer cóndor, un ave que te deja erizado por su gran tamaño.

Futaleufú, Chile
Futaleufú, Chile (Mirador del cóndor)
Precio: gratis

Parque Queulat

Retomamos La Carretera Austral con destino al sur. Nuestra siguiente parada fue el Parque Queulat en donde hay uno de los ventisqueros colgantes más famosos del lugar. Este parque tiene un costo de 12 dólares para extranjeros y para nacionales, cuesta mucho menos. Te recomiendo llegar temprano ya que a las 4pm cierran todos los senderos. El sendero más transitado es aquel que te lleva a un mirador, arriba en la montaña, para ver a lo lejos, el ventisquero Queulat. Nuevamente, te quedas sin palabras al ver lo que nos brinda la naturaleza, esa sensación luego de caminar 3 horas cuesta arriba y verlo es indescriptible.

Parque Queulat, Chile
Parque Queulat, Chile Precio: 12 dólares

Coyahique

La ruta desde el Parque Queulat hasta Coyahique está llena de montañas con nieve, árboles milenarios, cascadas y ríos transparentes. En la ciudad de Coyahique no hay mucho que ver, sin embargo, es una buena parada para recargar combustible, hacer algunas compras y seguir el camino. En esta ciudad conocimos a otros viajeros, que viajan en una kombi color azul espectacular. Nos hicimos muy buenos amigos así que decidimos seguir la ruta juntos. Dicen que lo bueno de viajar es conocer gente y culturas, yo digo que, los amigos que hemos hecho en la ruta, es la mejor parte de todo el viaje.

Villa Cerro Castillo


Al acercarse a Villa Cerro Castillo aparecen en la ruta varios avisos alertando la presencia de huemules en la ruta. Los huemules o también conocidos como el ciervo sur andino, son animales que están protegidos en diferentes parques nacionales de Chile y aunque nos fuimos muy despacio para ver si teníamos la fortuna de ver uno, su avistamiento es supremamente difícil, así que, nos quedamos con las ganas de verlo.

Villa Cerro Castillo es un cerro conocido por sus filosas terminaciones, al pie de este cerro se encuentra una laguna color turquesa. Este paraíso natural se encuentra dentro de un parque nacional y, sorprendentemente es uno de los parques más costosos que vimos en el camino. Entrar cuesta 20 dólares y si quieres acampar el precio sube. Así que decidimos no entrar y contemplarlo desde las afueras del parque, donde pasamos una noche increíble a pesar del viento.

Villa Cerro Castillo, Chile
Donde dormimos cerca a Villa CERRO Castillo. Precio del parque: 20 dólares

Catedral de Mármol

Nuestra última parada de La Carretera Austral fue La Catedral de Mármol. Esta era una de las paradas que más ansiosa me tenía, no veía el momento de ver lo que había visto en fotos. No podía creer que algo así existiera y que estuviera tan cerca de conocerlo. En este punto toda la carretera era de ripio, y aunque no está pavimentada puedo decirles que está en buen estado. Luego de 3 horas de recorrido desde Villa Cerro Castillo hasta el pueblo más cercano a La Catedral de Mármol, Puerto Río Tranquilo, salimos de la van a contemplar el lago General Carrera y a quitarle un poco el polvo a La Clandestina.

Para conocer La Catedral de Mármol hay dos opciones de transporte: en lancha rápida o Kayak. Nosotros elegimos la segunda por dos motivos: 1. El daño medioambiental es menor que el de la lancha rápida. 2. Podríamos entrar a una de las cuevas de mármol en el kayak. Remar por este lago es algo mágico, su agua es color azul claro. Luego de 30 minutos remando llegamos al tan esperado momento, pudimos rodear La Catedral, la Capilla y hasta entrar a la Cueva de mármol. Fue uno de los momentos más especiales que tuve durante el viaje.

Catedral de Mármol, Chile

Y así terminamos nuestra travesía por la Carretera Austral Chilena, nos preparamos para conocer un nuevo país: Argentina. La Carretera Austral no termina en la Catedral de Mármol, puedes seguir un poco más hasta Caleta Tortel. Sin embargo, la carretera hasta allá sería aún más ripio, decidimos que La Clandestina necesitaba un descanso de tanta tierra así que nuestra decisión fue parar allí y cruzar a Argentina por Chile Chico.

Si están pensando en hacer esta carretera no lo piensen dos veces, es una de las rutas más espectaculares que tiene no solo Sur América sino el mundo. Nos encontramos con personas de Europa, Asia, África y otros países del continente que habían viajado solo para hacer esta travesía. Algunos consejos: viajar en auto propio hace que la experiencia sea única porque puedes parar a contemplar el paisaje cuantas veces quieras y si no tienes un camper van, lleva carpa, podrás dormir en hoteles de miles de estrellas.

Video Catedral de Mármol

Conoce mi Blog

Carta de una Ex-workaholic (adicta al trabajo)

Estamos en una sociedad que celebra la adicción al trabajo, “WOW, que persona tan trabajadora, siempre llega antes de las 8am”, “pídele eso a fulano que trabaja muy bien y te lo hace hoy mismo”, “fulano se quedó trabajando hasta tarde ayer, trabaja duro el hombre”.

Estamos en una sociedad que te mira raro si eres el primero que se levanta del puesto de trabajo para irse a casa, como si estuvieras robando algo.

Estamos en una sociedad que prioriza los logros laborales sobre los personales. Ahora “tengo un máster, debo ir a clase a las 6pm” se vuelve más importante que “soy mamá, debo ir a casa a las 6pm”.

Estamos en una sociedad que, ante la pregunta, ¿Cómo estás? Responde: con mucho trabajo, haciendo un diplomado y pagando la última cuota de mi apartamento. La respuesta debería ser: feliz, tranquila, agradecida y con sueños por cumplir.

Estamos en una sociedad que sigue preguntando el apellido, que sigue preguntando de qué universidad saliste, donde vives, qué vistes.

Estamos en una sociedad en donde más de la mitad esta consumida por un ritmo citadino anormal. La ciudad los consume, nos consume. Ya dejas de hacer las cosas por gusto, o a conciencia, las haces en piloto automático.

El mensaje que más recibo es: “cuanto me hubiera gustado hacer eso” “están cumpliendo mi sueño”. Hoy te digo: TUS SUEÑOS los cumples TÚ. Nunca, pero NUNCA, hay que quedarse con las ganas de hacer algo. La vida es MUY CORTA para que cosas como: el puesto de trabajo, un máster, un apartamento o un carro sean las que te definan.

Los invito a VOLVER A LO ESENCIAL. Sintamos más, amemos más, estemos presentes, estemos en el ahora, hagamos las cosas con conciencia, valoremos a los que nos rodean.

Atentamente: Una ex citadina y una Ex workaholic (adicta al trabajo)

Ruta 40

Desde el puesto del copiloto Ed. 1

Volví a la ruta después de 8 meses de cuarentena Estoy saliendo por la misma ruta que entré a El Calafate. Las montañas se ven diferentes, más verdes, el olor del aire es más húmedo y los ríos más azules. Cuando pasé por acá por primera vez, era verano, hacía calor y las montañas se […]

Camping en la Laguna 69, Parque Nacional Huascarán

Una aventura hacia lo desconocido, cómo acampar por cuenta propia en el Parque Nacional Huascarán Era un Domingo a eso de las 11am, estábamos en Huaraz, Perú, llevaba una semana enferma, me había dado la famosa “diarrea del viajero”, me dio por tomar agua de la llave en Máncora (o eso creo). Así que esa […]

3 Comments on “¿Qué visitar en La Carretera Austral de Chile?”

  1. Hola Isa, espero que estés muy bien, leí tu blog sobre la Carrera Austral y me gustó mucho y coincido contigo, es un lugar muy lindo, siento que se perdieron el tramo más hermoso al no haber seguido más al sur, desde Cochrane al sur es espectacular y el camino a Villa O’Higgins te deja sin palabras. Quizás en alguna otra oportunidad puedan hacerla completa, vale la pena, les envío un gran abrazo desde Chile, saludos Pablo.

    Me gusta

      • Jajaj sí, es cierto, son bastantes kilómetros de ripio. Como recomendación (tal vez ya la sepan) pero lo mejor es bajar la presión de los neumáticos y el andar resulta mucho más suave. Depende de la medida de neumáticos, pero en 25 libras más o menos andas bien.
        Saludos,
        Pablo.

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: